Nuestra participación en LCAW propició reflexiones sobre el papel de los fondos comunitarios y la revisión de los flujos de financiación.
La necesidad de transformar la arquitectura financiera internacional para que los recursos destinados a enfrentar la crisis climática lleguen de manera más directa a los territorios fue el eje central de Pathways for Resourcing Community-Led Climate Solutions: A Multistakeholder Dialogue Promoted by Global South Funds, un encuentro organizado por nosotros durante la Semana de Acción Climática de Londres, con el apoyo de WINGS, F20, Global Witness y Lift Up Philanthropy Fund.
A lo largo de dos sesiones, las y los participantes coincidieron en un diagnóstico común: los mecanismos actuales de financiamiento siguen concentrando el poder y los recursos, mientras que las comunidades que lideran soluciones de adaptación, conservación y resiliencia continúan teniendo un acceso limitado a las inversiones. Al analizar los desafíos de la arquitectura financiera global y cuestionar los criterios que definen el concepto de riesgo, el grupo destacó que las comunidades responsables de importantes resultados socioambientales siguen recibiendo una proporción muy reducida del financiamiento climático, mientras que la toma de decisiones permanece concentrada en estructuras financieras alejadas de los territorios. En este contexto, se defendió el fortalecimiento de mecanismos de financiamiento liderados por el Sur Global, capaces de responder con mayor agilidad a las necesidades locales y de ampliar el protagonismo de las organizaciones territoriales.
Las y los participantes también llamaron la atención sobre la necesidad de revisar los flujos financieros que continúan financiando actividades perjudiciales para el clima. Hubo consenso en que aumentar los recursos destinados a las soluciones climáticas será insuficiente si, al mismo tiempo, no se enfrentan las inversiones que perpetúan las emisiones, la degradación ambiental y las desigualdades. Ejemplos recientes de pérdidas provocadas por fenómenos climáticos extremos también ilustraron la distancia entre los instrumentos financieros disponibles y los impactos que enfrentan los países más vulnerables. Durante el encuentro también se destacó la importancia de acercar estos debates a las negociaciones internacionales sobre el clima, señalando que la articulación entre gobiernos, instituciones financieras y organizaciones de la sociedad civil es una condición esencial para que las discusiones climáticas avancen hacia soluciones capaces de responder a la complejidad de la crisis climática.
En otro momento del encuentro, la atención se centró en las relaciones entre poder, filantropía y justicia climática. Las y los participantes coincidieron en que, si bien se han logrado avances en la incorporación de la justicia climática al debate internacional, los recursos filantrópicos destinados a la acción climática siguen representando una proporción muy pequeña del financiamiento global y continúan concentrándose en organizaciones con sede en el Norte Global.
Al cierre del diálogo, representantes de organizaciones comunitarias reafirmaron que reconfigurar los flujos financieros ha dejado de ser únicamente una agenda de eficiencia para convertirse en una cuestión de supervivencia para millones de personas que ya enfrentan los efectos de la crisis climática. El principal mensaje del encuentro fue claro: fortalecer los mecanismos de financiamiento liderados desde los territorios, ampliar la confianza en las organizaciones locales y redistribuir el poder en la gobernanza del financiamiento climático son condiciones indispensables para construir una transición climática más justa y eficaz.
Fortalecimiento de las soluciones climáticas lideradas por los territorios en el centro del debate
También participamos, representados por Juliana Tinoco, coordinadora ejecutiva de la Alianza Socioambiental Fondos del Sur, en el encuentro Redefining Scale in Climate Action, coorganizado por Alliance Magazine y la Global Alliance for Green and Gender Action (GAGGA).
El evento reunió a especialistas para reflexionar sobre nuevos caminos para ampliar el impacto de la acción climática sin perder de vista las particularidades de los territorios. En ese espacio, Juliana destacó que la escala no debe entenderse únicamente como la replicación de modelos en distintos contextos. Señaló que las soluciones climáticas verdaderamente efectivas deben respetar las dinámicas sociales, culturales y ecológicas de cada territorio, valorando la diversidad, la complementariedad de las iniciativas y el liderazgo de las comunidades locales.
Tinoco también subrayó la necesidad de orientar los recursos hacia el fortalecimiento de ecosistemas de colaboración, yendo más allá del financiamiento de proyectos aislados para invertir en redes de confianza, solidaridad y aprendizaje mutuo, capaces de ampliar el impacto de las soluciones desarrolladas localmente.
Como ejemplo de este enfoque, Juliana destacó la alianza entre Fundo Casa Socioambiental y el banco público brasileño Caixa Econômica Federal, que contempla, a lo largo de tres años, convocatorias públicas por un monto superior a 10 millones de dólares estadounidenses para apoyar a más de 400 organizaciones de la sociedad civil que trabajan con la economía de la sociobiodiversidad en Brasil. La iniciativa busca crear las condiciones necesarias para fortalecer este ecosistema y generar impactos duraderos que trasciendan tanto el volumen de recursos invertidos como el período de ejecución del proyecto.
Lo que los donantes internacionales no entienden sobre la filantropía brasileña El artículo analiza y desmonta la idea de un...
A través de financiamiento flexible, basado en la confianza, y alianzas con redes locales, las comunidades en la primera línea...
Juliana Tinoco (Alianza Socioambiental Fondos del Sur), Jonathas Azevedo (Rede Comuá), and Josimara Baré (Rede de Fundos Comunitários da Amazônia...